sábado, 20 de junio de 2009

Supervivencia

-Deberíamos abrir la puerta- dije más ancha que larga.
-Pero, ¿qué dices, tía?- replicó Rasputón.
-Claro nena, podría ser alguien buscando ayuda, algún vecino buenorro, tal vez- traté de hacerle la idea de abrir, una cosa seductora.
-¡O podría ser un alienígena!- Fray se unió a la discusión dándole su apoyo a Ras.
Nuestra casa estaba debajo de un platillo volante y nosotros nos hallábamos bajo tierra. Lo más lógico y humano era abrir la puerta por si se trataba de alguien malherido.
Los “toc-tocs” iniciales, se habían convertido ahora en una sinfonía de golpes cada vez más frecuentes y fuertes.
-¿Alguien sabe morse?- preguntó Peter.
Fray miró hacia el suelo. Había salido a navegar muchas veces, pero su mística conexión con la naturaleza marina y, lo seguro que siempre esta de si mismo, le habían llevado a no requerir nunca del código morse. El muy pirata, sólo había pensado en su propio bien… nunca se le pasó por la cabeza que pudiera haber alguien intentando comunicar socorro a su navío.
Pero aquella pregunta de Peter me rebeló que no era yo la única que tenía curiosidad por ver qué se escondía tras la puerta…
Rasputón tuvo una idea guiada por su espíritu de supervivencia:
-Busquemos otra salida.
Los golpes en la puerta cesaron de repente. Ras ahogó un gritito.
-Tenemos que salir de aquí, vienen a por nosotros- dijo en susurros.
Quise abalanzar-me sobre la puerta pero Fray tiró de mi camiseta:
-Ras tiene razón, joder.
-Vosotros es que habéis visto muchas películas.
-No más que tú…-dijo Peter flojito.
Le volví a mirar con cara de odio y, después, me dirigí en tono amable al resto de la gente:
-Vamos, podría venir de Krypton y traer a un pequeño Kal-El en apuros…
-No metas a DC* en esto- contestó Fray convirtiendo el diálogo en dual.
-¿Y un pequeño E.T?
-Olvida a ese pedazo de mierda mutante.
-¿Y si es un Ewok que viene de la Luna de Endor?
-La Luna de Endor sólo existe en el universo de George Lucas, eso lo sé hasta yo…- se unió Rasputón.
Peter se mantenía al margen. Albergaba mis sospechas sobre la curiosidad que también tenía por los ovnis…
-A ver, puestos a pensar mal, recodemos la peli de La invasión de los ladrones de cuerpos, a los mierda de Mars Attack, a los bichejos de Alien, a los robots armados con láseres de Ultimátum a la Tierra, a….
-Para, para, para…. Te pillamos- aclaró Fray viendo que me estaba sofocando.
-También podrían ser unos chungos como los de Señales…-opinó Peter.
Rasputón salió corriendo en busca de una salida alternativa. La seguí, no tanto por temor a lo que había tras la puerta como por temor a que ella pudiera hacerse daño.
Cuando la alcancé, escarbaba en el barro y las piedras que sepultaban una de las ventanas exteriores y que, sabiendo que no podría disuadirla, me puse cavar con ella una salida.
-¿Y nosotros que hacemos?- dijo Fray.
-Buscad cosas para defendernos en caso de que seamos atacados.
-¿Y yo?- preguntó Peter El Inoportuno.
-Tú vete a ver pelis de Shyamalan
-¿Es un castigo?
-Por supuesto….- y añadí- Haz algo útil. Llama a las autoridades.
-Yo no les caigo bien
-¿Es que tienes algo que esconder, Peter?- diciendo esto, dejé de cavar para darle a la pregunta el énfasis adecuado para que se pudiera interpretar que nadie tenía más cosas que ocultar que yo.
-Si no os importa, ayudaré a Fray.
Y diciendo esto, salió de la habitación, dejándome pensativa y cavando con Rasputón.
Al cabo de un par de horas, ya estaba más que cansada de escarbar entre barro y piedras. Mi amiga seguía teniendo la misma energía inicial. Estaba como poseída por salir de casa.
-Tendríamos que haber llegado ya a la superficie.
Ras parecía que no me oía.
Volvieron a sonar los portazos en la puerta de entrada al piso.
Mi compañera se puedo a cavar como una loca al oírlos y entonces, entró la luz como si de un nuevo amanecer se tratara.
-Libres- añadió satisfecha al final del túnel que habíamos hecho.
Saltamos por la ventana y salimos a la luz. Levantamos nuestras cabezas para volver a ver el sol pero…
Una pieza metálica de gran envergadura, se extendía como un toldo sobre nuestras cabezas… Tenía un color plateado y lleva una inscripción en letras rojas en una de las zonas que nos quedaba visible.
-¿Qué coño pone ahí, Ras?- pregunté ya que mi miopía no me permitía leer lo que estaba allí escrito.
-No lo sé… ¿nos vamos?
-No, yo me quedo. No podemos dejar a Fray y Peter abajo.
-Bien, pues bajemos a buscarlos y nos largamos.
-Vale, pero dime lo que pone…- la curiosidad nunca se apagaba.
Rasputón miró hacía arriba y murmuró: Alfa Aqualung – 1987…
Me quedé callada para no levantar ninguna desconfianza en mí. La verdad era que, cuando llegáramos otra vez al interior del piso, me iba a poner a investigar que había detrás de aquel nombre. Ras, Fray y Peter podían irse.
Yo me quedaba.
*Corregido gracias al toque de Kalitro. Un resbalón lo tiene cualquiera...